• Félix Rivera Torres

Como entra el Mal a tu Casa


Muchas veces nos sentimos fascinados por algún traste, objeto de arte, moneda antigua, muñeca de porcelana, mueble viejo y en fin un ítem cuya procedencia no podemos determinar con exactitud, pero que llega a nuestras manos encontrándolo en casa, enterrado en el jardín, en una subasta, en un mercado de pulgas, regalado, legado, etc.


Y es a partir de allí que todo da un giro y nuestra buena suerte cambia para convertirse en un cúmulo de derrotas y desconsuelos. Estos objetos son parte fundamental de hechos execrables, como crímenes, suicidios, ritos oscuros, maleficios y maldiciones.


Sus dueños originales perdieron la vida con estos, se la quitaron así mismos o son piezas fundamentales de conjuros diabólicos y maleficios, que pasan de mano en mano a sus ocasionales propietarios, generando una verdadera cadena de lamentables sucesos que solo pueden satisfacer al maligno.


Aquí una breve selección de algunos objetos que perturbaron la vida de algunas familias, que lo perdieron todo, abandonaron sus casas y hasta la vida de seres queridos en este extraño trance. Algunos casos de mi archivo personal que comparto con ustedes:


La Pistola de Juguete

Cuando la familia Segovia adquirió una casa de campo, nunca se imaginó lo que habría de suceder, eran un matrimonio ya algo mayor con tres hijos jóvenes que siempre habían sido muy unidos.


La casa era ideal para el descanso vacacional, de estilo rústico podía ser reparada con poco presupuesto y había suficiente espacio para adicionar una piscina, una zona de parrilla y quizá un huerto, además se podían dar ese lujo, lo merecían y el clima era ideal para la abuela y sus alicaídos bronquios.


Así que empezaron con la repartición de las habitaciones: el principal para los papás, el salón de arriba para los hijos y el cuarto pequeño para las visitas.

En el afán de desocupar la estancia los muchachos comenzaron a bajar los muebles para hacer espacio a los suyos, al manipular un viejo ropero de tres cuerpos hicieron caer un objeto olvidado sobre el mueble: ¡era una pistola! De metal sólido y con cachas de marfil, pero era solo un antiguo juguete. Inexplicablemente los hermanos se trenzaron en una gresca por determinar a quién debía pertenecer el objeto, se fueron a las manos.


Lamentablemente uno cayó por las escaleras, la muerte fue súbita, se destrozó la cabeza con el filo de un escalón.


Días después en el trayecto a Lima un camión pierde el control y choca aparatosamente el vehículo en que viajaban, todos están ilesos salvo el hijo intermedio, tiene partida la cabeza.


Cuando la familia acudió a Contacto Esotérico interrogamos a los moradores de la zona, ellos nos contaron la historia del “niño Robertito”, Quien fue castigado por su abuela, que harta del ruido de los disparos de fulminante de la pistola, se la quitó y la puso sobre el ropero, el niño en un descuido trato de recuperar su preciado juguete, se subió al mueble bastante alto y cayó de cabeza, murió entre sollozos jurando que nunca más nadie le quitaría su pistola.



El Tesoro de las Monedas de Oro

Un hombre llamado Celedonio tenia una cabecera de cama con un cajón secreto donde guardaba su dinero y muchas monedas de otros países, libras esterlinas, dólares, marcos y monedas de plata y de antigua circulación nacional.


Siempre se jactaba de conocer el mundo y de ser muy rico. Sus hijos estaban convencidos de su riqueza y avaricia pues tras la muerte de su esposa no los quiso mandar a estudiar y quería que vivan como peones encargados de cuidar a su padre y su hacienda.


Cansados de su destino deciden de no pasar más tiempo bajo la tiranía de un borracho roñoso y se van con lo que tienen puesto, haciendo pública su partida. Todos están seguros de poder regresar por más tarde, cuando el alcohol haya mellado su conciencia.


Así que ya entrada la noche regresan. Pero cuando entra el primero, seguro de poder llevarse el botín, se encuentra con los otros dos que también aguardan su oportunidad, empieza una feroz pelea. Cuchillo en mano, se hacen diversos cortes, el mayor, el más fuerte lleva las de ganar, Así que los dos menores se unen y lo derrotan, sus ojos desorbitados demuestran que sucumbió a heridas mortales.


Los que están en pie revisan su estado, el menor se desangra, las fuerzas lo abandonan, el intermedio siente que la suerte lo acompaña toma la bolsa de las monedas. Están a oscuras su hermano menor acaba de fallecer. Sale entre las sombras, cuando al fin se ha retirado lo suficiente revisa su botín: dos o tres libras, unos cuartos de dólar, dos soles plata 9.25, monedas antiguas de otros países sudamericanos y Intis, cincuenta monedas relucientes, medios , centavos, el tesoro no vale nada.


La actividad en la casa puede contemplarse desde el camino, los vecinos acuden. La escena es dantesca. Tiene que huir. Ésta en fuga, el padre ebrio dice: se mataron por mi fortuna, se llevaron mis dólares, mis libras.


Salen en busca del asesino, pero sobre todo del botín, lo atrapan en una provincia de Cajamarca en una cantina, él lo confiesa todo, les entrega la bolsa, ellos dicen: donde ocultaste el resto, le pegan para que hable y se les pasa la mano. Los “Justicieros” venden las monedas al peso, reciben 12 soles. El comprador es asaltado, le pegan con la bolsa, muere, las monedas reaparecen en Celendín, en una fonda de la carretera en un hoyo en la pared, el negocio que antes fue muy rentable se fue al "diablo", los esposos se arruinaron, se separaron, ellos los nuevos poseedores del local lo levantaran desde cero, creen que la bolsa es un adagio de buena fortuna. Invierten todo lo que tienen. Ya se imaginan porque nos llamaron.


Me olvidaba, ¿Cómo se reunieron los datos de la historia? Fácil el saco de las monedas con fondo de cuero tenia escrito el nombre del dueño, y el asesino confeso de los hermanos fue quien donde vendió su escasa posesión.



La Cama de Bronce

Pilar y Alfonso adoraban su casita de San Isidro, de estilo rústico, la decoraron con muy buen gusto y tenían predilección por los objetos antiguos, la madera, la piedra y el bronce le daban ese toque especial que era la delicia de todos sus invitados.


Así que cuando les avisaron de la venta de garaje de la antigua casona de techo de dos aguas, estuvieron más que encantados de asistir, tal vez pudieran conseguir un vitral o una antigua lámpara, libros, cristales, etc.

Cuando vieron la “cama de bronce” en la habitación principal de la casa, no dudaron en pagar el precio, que además les pareció bastante cómodo por un objeto de tan buena manufactura y tan bien ornado.


La pusieron en casa y a partir de ese momento su matrimonio antes considerado ejemplar y perfecto, se volvió agrio y frio, el calor y la complicidad, el deseo y la dulzura se torno en desidia, no dormían bien y peleaban por eso, se decían cosas muy duras. Era como si se odiaran, Alfonso tiró por casualidad un día un jarroncito azul de Le ‘Monge y se desató una batalla campal, se tiraron de todo cuando había a su alcance, ella lloraba a mares, él se fue muy contrariado tirando un portazo, se subió a su auto, no había recorrido más de tres cuadras cuando chocó en la salida a la avenida, ella sufrió un colapso y le sobrevino una hemorragia, acababa de perder su embarazo.

El seguro le comunicó el accidente, su esposo fue evacuado a una clínica, el daño sufrido en la columna vertebral era severo. Dos días después recobró la conciencia, ella había permanecido a su lado. Las horas siguientes fueron de calma, cuando hablaron se reconciliaron, ninguno comprendía, que fue lo que pasó entre ellos. Cuando Pilar fue a la oficina de su esposo en busca de los papeles de la póliza de seguro, descubrió que había sido forzada la entrada, les habían robado.


Deciden venir a buscarme. Tras tomar el caso realizo una inspección ocular en casa, los eventos coinciden con la llegada de la cabecera a la casa. ¿De donde procede el objeto? Tres hijos pierden a su padre que fallece en casa víctima de cáncer terminal, nadie estuvo para ayudarlo, murió solo en su cama, los herederos vendieron todo rápidamente para desocupar la casa y negociarla.


La antigua empleada de la familia que consiguió trabajo con una familia vecina nos dijo confidencialmente: Eran unos vagos y lo dejaron morir para poderlo heredar, ¿Cómo abandonas a tu padre a su suerte y te vas si no se puede valer por sí solo?


El fantasma de este hombre defendía la propiedad de su lecho conyugal y su rabia, su ira y su frustración recaían sobre aquellos intrusos que desearan arrebatarle el último rincón de su existencia humana. Su lecho de muerte y que lo sacaran de su hogar.


Bueno estos son solo algunos casos. Tu puedes sacar tus propias conclusiones, cuando uno muere se desliga del cuerpo físico, pero el alma que es energía es eterna.


Soy Félix Rivera Torres director de Contacto Esotérico y estas son algunas “Crónicas para la medianoche”.

2 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

La Maldad